La vida es eso que pasa mientras estás haciendo planes

El 17 de agosto rumbo a Madrid para empezar la masterización de "Fotografías". Esto ya desprende un olor a disco que me pone alegremente nervioso.

Estamos escribiendo el libro de ensayos "Sobreviviendo al tiempo. Notas de un músico y su fe", leyendo la biografía de Mandela, poemas de John Keats y ensayos de John Stott, viendo algunas películas antiguas y jugando con mi hijo.


... y perdiendo kilos de sandeces de este cuerpo abandonado a su suerte.

Y seguimos cerrando conciertos para el otoño (habrá fechas pronto).

¿Llegaré a tiempo a mi propio funeral?

Nuevas canciones...

 Después de terminar la grabación de "Fotografías", estoy escribiendo muchas canciones, todas en un tono muy íntimo y personal. Toques de folk y country, muy acústico.

También haciendo audiciones de "Cruzando la línea", con la posibilidad de regrabar todas las canciones y publicarlas definitivamente. Así estamos, llenos de energía, 
adrenalina, ilusión controlada y muchas noches en vela...

La carretera empieza a llamarme desde su oscuro y polvoriento horizonte. Cómo decía Mr. Zimmerman, "lo llevo en la sangre". Que le vamos a hacer...






Canción que da título al disco.

Ya se puede escuchar la canción "Fotografías" en la página oficial. No está masterizada, pero es lo que hay.
Sólo eso.

Y que me hubiera gustado estar también en Chinatown.

Nos vemos en la carretera.

Sobre la edición del disco, los nuevos estudios y deseo de liberación...

Viaje a Madrid a final de mes para, entre otras gestiones (concierto incluído), hablar sobre "Fotografías" y su edición. Parece mentira, pero es así. Después de todo, habrá que publicarlo. ¿O no?

Se está trabajando en el DVD que incluirá el disco, e incluso otro cd con varios temas extra. Videos de conciertos en Madrid, Jerez, Córdoba y entrevistas, imágenes y otras "rarecillas" que se han acumulado con los años. Ya veremos. Lo único que importa ya es que estas canciones vean la dichosa luz, y pueda liberarme ya de una vez.








Día 1825 (más o menos): Disco Terminado

Ya he vuelto. En todos los sentidos. Bueno, una parte de mí siempre se queda en el camino, pero la recupero al recordarla y plasmarla en canciones. No me interesa tanto lo que me queda, sino lo que dejo atrás. ¿Por qué? Bueno, lo que ahora llevo encima se ve, no hace falta redundar en lo que es visible. Pero lo que dejas, o regalas, o pierdes, eso no se recupera, y por eso necesitamos traerlo al presente, porque el pasado se lo lleva y ya no te avisa nunca más.

Menudo rollo acabo de soltar, y todo para decir que la grabación y mezcla de "Fotografías" ha finalizado. Ahora lo dejo en buenas manos, a ver que sale de todo esto. Hoy me visita mi buen amigo MAC, y hablaremos de ello.

Cinco años y en un sólo día me dicen que se van, que me dejan, que ya no formo parte de ellas. Cinco años para salir volando y prepararse a ser escuchadas, analizadas, aplaudidas, ignoradas, criticadas, olvidadas, recordadas...

Esto no acaba aquí. Diseño, master, DVD especial... La edición es todo un reto. Así que la historia sigue...

Pausa de "Fotografías" para hacer fotografías

Durante un mes estoy recorriendo medio país, desde Madrid hasta Cádiz. Me han hecho fotógrafo y cronista del Desafío Cruzcampo, una iniciativa muy original que consiste en llevar un balón desde Madrid hasta Sudáfrica, en plan antorcha olímpica, y entregarlo en manos de los jugadores de la Selección Española.


No soy futbolero, pero recorrer kilómetros siguiendo a pie, literalmente, rutas "salvajes", es una experiencia única, y encima contratado para hacer de Truman Capote pero sin muertos de por medio. Fotos y crónicas diarias de ese recorrido de más de 8.000 kilómetros hasta los pies de África, del que cubriré la parte española. Mis compañeros, el fotógrafo y documentalista Israel Redondo (más de 20 años trabajando juntos en todos los fregados posibles) y el maravilloso Tomás, argentino de sangre italiana, cámara y montador profesional increíblemente bueno, y mejor amigo.

Bueno, pues eso, que "Fotografías", aunque ya está prácticamente acabado, se queda en pausa hasta que llegue de mi periplo Hemingweyano (¿no era Capote?). Llevo casi dos semanas fuera y llegaré a mediados de Mayo.

Hasta entonces pues.


Día 12, Enfermedad y descanso terminado

Después de una faringitis aguda que me ha dejado la garganta como un trozo de masa de pan, retomo la grabación de una canción nueva. No sé si encajará en el orden, pero es una gran canción, que le da exactamente un punto que me preocupaba dejar a un lado en el disco: Que cuando dejamos pasar lo malo en una relación, y no pedimos ayuda, pensando que las cosas se arreglarán solas, la cosa suele acabar mal, muy mal. Y cuando el Titanic se hunde, ya no hay nada que hacer.

Así que vamos a grabarla (esta vez en los Smelldogs Recordings) y después ya veremos. Al menos, la sacaré de mi cabeza para que vuele sola.

Después de registrar este tema, grabaremos un piano y una preciosa voz femenina en "Fotografías" y remezclaremos "Magnolias en el barro" y mezclaremos la nueva. Merece la pena afinar un poco más.

Total, después de tanto tiempo, para que correr...

Día 11, El orden de las canciones

El orden de las canciones SÍ altera el producto. Y más cuando has estado tanto tiempo componiendo y grabando canciones, con un sentido, con una raiz, con razones y con el corazón.

Muchas se han quedado fuera, pero "Fotografías" es lo que hay. Es decir, una vez te pones a escuchar, cada canción te pide una canción específica para seguir el orden, y tú no puedes hacer nada. Es una fuerza extraña que se dirige sola. Cómo los hijos: los crías, los educas y después deben salir del nido, así son las canciones; una vez compuestas, deja que respiren solas, se conduzcan solas, se agrupen o se repelan solas... y coge lo que quede.

Así que, muy a mi pesar, se quedan fuera otras muchas, y ni se me ocurra rechistar.

Queda ya muy poco. Tan poco que dudo que quede tan poco.

Días 8, 9 y 10, Mezclando tres canciones (intentándolo)

Las mezclas son apasionantes, pero muy duras, al menos para mí. Todos mis discos están mezclados bajo una gran presión, y he vuelto loco a algunos técnicos por la idea imposible de conseguir el sonido que tengo en mi cabeza.

"Fotografías" es un disco cuyas mezclas han podido respirar en el tiempo. La tensión está en las letras, en la grabación y en las mezclas, pero después han tenido espacio suficiente para respirar y reconciliarse con la realidad. Algunas han quedado a la primera, otras se han resistido, pero a día de hoy estoy satisfecho de cada una de mis hijas. Las amo, y deseo lo mejor para ellas.

Las tres que han caído en los últimos tres días han sido "Olvídate de las flores", "Magnolias en el barro" y "Fotografías" (por fin). Mañana se grabará el último tema que entrará en el proyecto, una tonada fresca titulada "Entre los golpes y el silencio". Una canción dura y dificil, una historia dolorosa. Desde luego...

¡Viva Sam Miller!

Día 7, Las damas de las tierras altas

Los personajes de las canciones están entrelazados, y unos se hacen daño a otros, se piden perdón, se resienten, se pierden, se pelean, se acusan, se lamentan, se van... Las relaciones se rompen, se dan oportunidades, se levantan y se caen y no se levantan. No hay disco sin hombres y mujeres. Las historias son reales y no.

Hay cuatro voces femeninas que me acompañan a lo largo de estas canciones. No en todas, pero sí (mejor no preguntar). Todas coinciden en una cosa: Son damas. Y de las tierras altas (unas del norte y otras del sur, pero son de aquella parte de la tierra). Mi voz es insuficiente, y las suyas también (es decir, incompletas) pero unidos levitamos literalmente sobre las melodías. Y nos comemos las letras, porque esto ya lo hemos vivido.

El día 7, la tercera dama en discordia (hay poca concordia aquí), grabó "Magnolias en el barro", y un escalofrío recorrío los Smelldog Recordings. Su eco resonó por todos los rincones, y su potente garganta se retuvo para dar paso a la recriminación impotente de un espíritu herido.

Día 6, Visita Mastering y concierto + tele

Buscando estudios para masterizar el disco. La pieza clave en este asunto está siendo mi amigo MAC. Y no sólo para la terminación de este album, sino para su publicación.

Viajé a Madrid para dar un concierto en un sótano, en una noche agradable, y salir en la tele al día siguiente. Amigos, visitas y curiosos escucharon un pequeño adelanto del disco, a través de canciones cómo "Fotografias", "Placer & Dolor", "Esta historia ha llegado al final" y otras.

Fue un tiempo precioso, y reforzó el sentir de sacar adelante el disco.
Lo de la tele es exactamente eso: Televisión. Fría, dificil y desapasionada. Al menos ese día.

Día 5, Grabación de algunas acústicas

Muchos chicos de hoy usan todo tipo de acústicas: Yamaha, Alhambra, Peavy, Cort y otras. Algunas son delgaditas, otras muy "coloridas". He visto, oído y probado muchas de estas guitarras, sólo para volver una y otra vez al sonido que tengo en mi cabeza. Gibson, Epiphone, Martin...


Y no puedo sacármelo de la cabeza: Desde las Martin usadas por Elvis en sus primeras grabaciones o las de Johnny Cash, hasta Bob Dylan, pasando por las Epiphone de los Beatles o las de los Rolling (estos más Gibson), las Hummingbird de Gram Parsons, las J200 de Tom Petty o Springsteen o incluso la Guild de Ryan Adams (aunque le he visto también con Martin, Epiphone, Gibson y otras más clásicas aún...) no puedo usar otro sonido; para eso prefiero no grabar, o no tocar nunca jamás.


Dicho esto, el día 5 es para las grabaciones de algunas acústicas del disco. Por supuesto, Epiphone y Gibson... "Magnolias en el barro" y "Fotografías" reciben el regalo de una de ellas venida directamente del frío del norte.

Dia 4, Grabación de los pianos del disco hace ya casi cuatro años

Nuestro colega Abdiel Vicente, cubano de los pies a la cabeza y pianista de cuerpo, mente y corazón, grabó los pianos de algunas canciones hace ya casi cuato años. Cómo siempre, lo hicimos casi del tirón, disfrutamos enormemente y aportó su enorme calidad musical a este proyecto.

Toca tan bien este tío que a veces me dan ganas de quitar todos los instrumentos y dejar sólo el piano...

Día 2 y 3, Grabando voces y bajos

Pues eso. La voz de "Magnolias en el barro" y el bajo de "Fotografías" han quedado listos. Dos días de grabación intensos y productivos.
El gran Josue Bea al bajo engrandece el disco, teniendo en cuenta que ha tocado también el lap Steel, el dobro y algunas baterías del disco.

Ahora toca grabar algunas voces femeninas, pero ese capítulo no será escrito, sólo escuchado.

Y después...









"Fotografías" Primeros pasos

En este cuchitril comenzó la grabación de las primeras canciones del disco antes de trasladar el proyecto a los October Studios y caer en manos de Sam Miller, mi fiel compañero de viaje y que ya estuvo conmigo durante la grabación de "Éxodo".

Pues eso, que en este habitáculo metí todos los instrumentos de algunas canciones que se han quedado tal cual, con sólo el añadido de voces. Por meter, metí hasta una batería, y a veces el batería, al dar a la caja, cuando subía un poquito el brazo golpeaba la puerta y teníamos que empezar de nuevo.

De esta sesión salieron "Aleluya", "Olvídate de las flores", "Nadie", "Placer & Dolor" y otras que al final se convertirán en extras en el disco. Mis recuerdos son fantásticos. Más tarde, encontré los otros estudios en mitad del campo y pude grabar sin golpearme con los muebles, pero le tengo un gran cariño a esa habitación, a la que llamaba Beahouse por razones evidentes.

Esta otra imagen es de October Studios, un lugar mágico dónde todo se hace realidad (hasta tus más terribles pesadillas). Allí me llevé estas canciones, y registré muchas otras.
Esta noche de martes, 16 de Febrero de 2010, grabaré las voces de cuatro canciones y mañana algunos bajos y guitarras. Ya veremos que tal va todo.

Año 0, Día 1. La grabación de "Fotografías"

Después de más de cinco años grabando canciones, revisando, componiendo, borrando, reflexionando y muchos ...ando, "Fotografías", ese proyecto que parecía mentira, está llegando a su fin. Entre medias, un disco publicado de gospel, "Éxodo", muchos conciertos, producciones, bandas sonoras, canciones para recopilatorios, televisión, y conciertos en sótanos y jardines. Pero ahora, cómo mi amigo MAC me dijo, es hora de finalizar este "asunto". 12 canciones, en principio, que están listas para terminarse.

La idea es registrar las últimas sesiones de grabación de las canciones que quedan para finalizar el disco, la mezcla y su masterización. En fin, un breve pero específico seguimiento del disco que, si todo va bien, verá la luz muy pronto. Durante años se han realizado sesiones de fotos para posibles portadas, conciertos de pre-sentación que nunca lo fueron, filmaciones que no se emitieron, ordenes de canciones que se desbarataron por puro y simple pánico y fotografías que recogían momentos diferentes de grabaciones, mezclas, ensayos y demás.

Así que, a través de este blog, iré mostrando todo este material, porque "Fotografías" no son cinco años, sino todo el recorrido que me ha traído hasta aquí, para bien y para mal.

Espero que disfrutéis con ello. A mi me cuesta.

Vinilo!

Esas planchas negras como el carbón, de círculo perfecto, con esos surcos que con el desespero y la angustia de unos esclavos corren todos en una misma dirección, como si estuvieran buscando un sentido al viaje giratorio al que están condenados por un intenso espacio de tiempo, cuyo final depende del aguante de la pasión que sus dueños sufran por los mensajes fascinantes que sus cauces desprenden.

Vinilo!

Esa antigualla olvidada e ignorada por los que desconocen su historia. Lo que ahora esta considerado como un tesoro de incalculable valor para algunos y un molesto trozo de pasta para otros, significó para mí una inagotable fuente de emociones, mi compañero y amigo durante mis años de aprendizaje. Un libro sin páginas que se abría ante mí mostrándome los rincones velados de un paraíso cuyo goce era sensitivo y espiritual.

Además, pasé muchos días sin comer para conseguir algunos. Y meses. Hasta un año.

“Aprendimos más de una canción de 3 minutos que de todo lo que nos enseñaron en la escuela”
("No surrender", de Bruce Springsteen)


Extraído del libro "Locos de sangre caliente", por DB (1999)

Un acuerdo que acabó en K.O.

Una mujer mayor, llamada Hessie Donahue, tumbó una vez al campeón de los pesos pesados desde 1882 a 1892, John L. Sullivan.

Se montó una representación para entretener al público, y Hessie, casada con un director de una escuela para boxeadores en Massachusetts, se decidió a ser sparring, solo por divertimento. Conocía los movimientos por haber observado a su marido en su trabajo, y, cuando el campeón, previo acuerdo secreto, dijo en el ring que lo había desafiado una mujer, ella subió vestida con su blusa y su falda. Al campeón se le escapó un golpe muy fuerte, que dio de lleno en la cara de la pobre mujer. Esta, cabreada, le metió un gancho en la mandíbula que lo dejó tumbado por más de un minuto.

Causó tal sensación que decidieron seguir con la representación por unos meses más.

Extracto de la novela "La ciudad del silencio", por David Bea

Más historias de cementerios: Entre los indios y los chinos

Hace unos años, saltó la noticia de que en Seattle querían levantar un cementerio indio para hacer un campo de golf. Los indios se atrincheraron, formaron barreras y se armaron hasta los dientes para que nadie pudiera entrar. Fue terrible. Jugarían a la pelotita encima de todos aquellos fallecidos, pisoteando todas aquellas historias que ya eran historia. Querían pasar por encima de sus cadáveres, como yo hice cuando era pequeño (leer la entrada anterior del blog para posibles malentendidos), solo que ellos lo harían conscientemente, con mala leche indiferente. Al cabo de los años, fui a Seattle, y me enteré de que habían construído el campo de golf. La tierra de la libertad blanca y tintineante.

Cuando estuve allí, fui a visitar la tumba de Bruce Lee. Fue un momento muy emocionante. La tumba esta en el cementerio de Salk Lake City, y es un lugar tan grande como mi propia ciudad natal. Después de perderme, y volver a perderme, pregunté a un tipejillo bajo, con gorra, y con un gruñido me señaló la tumba; estaba justo detrás de mí. Era una lápida de color rojizo, y hay una foto de Bruce en la parte de arriba de la lápida, con sus famosas gafas anchas de sol, y mirando de perfil. Cuando llegué, había un grupo de chinos que también había ido a visitarla, y estaban realmente conmovidos.

Como de pequeño yo quería también ser chino, me ponía sus ropas anchas y oscuras para ir al colegio, con alpargatas negras, y me decían que estaba como una cabra. Y además comía con palillos. Por supuesto, cuando mis padres, alguna que otra vez, nos preguntaban a mis hermanos y a mí donde queríamos comer, yo siempre elegía un restaurante chino. Ahora, entre un grupo de personas que habían sido mi pueblo en la infancia, me sentí enternecido, delante de la tumba de un héroe perdido, y cuando ellos hicieron su saludo de respeto inclinándose delante de aquella lápida, yo hice lo mismo.

Me miraron extrañados, y se fueron con paso ágil. A lo mejor pensaron que estaba loco o algo así.

Yo me quedé allí un poco más.

Extracto de la novela "La ciudad del silencio", por David Bea

Ahora no se puede acceder a la fosa común

Me acabo de acordar de algo que me pasó cuando era pequeño con un conocido de la familia, un joven conflictivo al que mi padre –pastor protestante- estaba ayudando. Recuerdo que, paseando por un cementerio – ¿pero qué hacíamos allí?- me llevó a la fosa común, abierta por entonces, y donde echaban a los muertos que no habían tenido posibilidad de pagarse un rincón en este lugar. Nos acercamos, y no había ninguna valla que lo protegiese. Era un agujero lleno de montones de ropas, tierra, y alguna basura del lugar. De pronto, se subió encima de los montones y empezó a saltar. Yo no tenía ni idea de lo que hacía ni de dónde estaba montado.

- Corre, móntate, mira que blandito esta esto.
- ¿Qué hay debajo?
- Nada... pero corre, mira como boto.

Me subí al montón de “basura”, y tenía razón, botaba.

Así que allí estaba yo, encima de esos torsos desnudos, de esos brazos, piernas, cabezas, ropas y tierra, como si estuviera en una feria de barrio, encima de una cama elástica. Fue una sensación rarísima, y todavía, si me pongo, puedo recordar la sensación de lo que tenía bajo mis pies. Cuando se lo dije a mi padre, se puso terriblemente furioso. Me dijo que si yo sabía lo que había allí, yo le dije que no, y prefirió callarse, hasta algunos años después, que me lo dijo. Cuando lo hizo, me entraron escalofríos por todo el cuerpo, pensando la cantidad de personas muertas que había pisoteado en un momento.

Ahora no se puede acceder a la fosa común.

Extracto de la novela "La ciudad del silencio", por David Bea